CiU apuesta por la sanidad privada

La cantidad abonada por el CatSalut a IDC en concepto de asistencia hospitalaria pasó de 64 millones de euros en 2010 a los 79 millones en 2013. Mientras el presupuesto del CatSalut ha caído un 16%

El mantra de CiU dice: “Estamos obligados a recortar en sanidad porque Madrid estrangula las finanzas de la Generalitat”. Pero una mirada a los datos dejan ver una realidad muy diferente: los recortes no consiguen ahorrar dinero sino aumentar las ganancias de las multinacionales de la sanidad privada. Por un lado se recorta en los hospitales públicos y del otro se destinan cada vez más dinero a la sanidad privada. A continuación, algunos análisis sobre este tema:

Mataró:  un 145% más a la privada

En el año 2012 el hospital de Mataró (gestionado por un consorcio público) derivó 50 intervenciones en la Clínica Platón (una fundación privada) y 105 al Sagrado Corazón (propiedad de la multinacional IDC Salud, antes conocida como CAPIO). El año 2013 este hospital envió 237 pacientes al Sagrado Corazón y 35 en el Hospital General de Cataluña (ambos propiedad de CAPIO). 2014 la cifra de derivaciones llega a las 280. Según la Generalitat estas derivaciones se hacen para atender la demanda que no puede absorber el hospital. Según los trabajadores del hospital de Mataró el centro “podría asumir perfectamente” las operaciones si el CatSalut no les rebajara el presupuesto. Pero a la vez que el Gobierno envía a los pacientes del hospital de Mataró en los hospitales privados, ha rebajado su aportación en un 13,7%. Es decir: se recorta el presupuesto en el hospital público y pasan sus pacientes a los privados.

“El modelo de gestión sanitaria del Gobierno de Artur Mas y de sus socios: cerrar los centros sanitarios públicos para contratar estos mismos servicios a empresas sanitarias privadas” 

Plataforma de Afectados por los Recortes Sanitarias

“Se están derivando niños para operar adenoidectomía y amigdalectomía en el Hospital Sagrado Corazón de Barcelona, cuando siempre se habían operado en el Hospital Can Ruti, que es el de referencia. Y mientras esto ocurre, nosotros cerramos camas en el servicio de pediatría “

Plataforma de Trabajadores Can Ruti

“Fuentes del sector de la sanidad apuntan que estas” alianzas “son más bien una” subvención encubierta “de la administración para la compra de material y aparato sanitarios que las empresas privadas no pueden amortizar” sólo “con sus clientes privados, así el hospital privado se asegura una facturación de la administración pública (CatSalut) un número de pacientes derivados de la sanidad pública se aseguran una parte de ingresos fijos

David Companyon · Diputado ICV-EUiA

“La estrategia consiste en descapitalizar la sanidad pública, reduciendo año tras año el presupuesto del ICS, lo que obliga a cerrar camas y quirófanos y provoca el aumento de las listas de espera. Ante la incapacidad efectiva de los centros públicos, Salud envía a los pacientes, especialmente los que requieren intervenciones poco complejas, a la sanidad privada con ánimo de lucro (…) El recorte en la sanidad pública genera negocio en la privada promovido por la propia Administración . El negocio perfecto: cero riesgos, todo beneficio.

Teresa Fuentelsaz · Vicepresidenta de Médicos de Cataluña

Esta situación de colapso del sistema público es la coartada del Departamento de Salud y del Gobierno de Cataluña para continuar derivando pacientes y dando recursos económicos públicos a hospitales privados que tienen el negocio como objetivo. 

Àngels M. Castells · Economista · Dempeus per la Salut Pública

Salud argumenta que estas derivaciones tienen un coste menor para la Administración que tratar a los pacientes a su propia red de centros. Pero esta afirmación se puede rebatir con cuatro motivos básicos:

1) En la sanidad privada a menudo las ratios de personal para tratar a los pacientes son inferiores o muy inferiores a las ratios de personal en la sanidad pública. Y esto implica menor margen de maniobra y capacidad de reacción ante complicaciones.

2) Los costes de personal son muy inferiores en la sanidad privada, sobre todo porque a menudo se nutren del mismo personal que trabaja en la sanidad pública. De esta manera, por medio de contratos de prestación de servicios, la empresa se ahorra buena parte de los costes sociales derivados

3) Los centros privados suelen “escoger” entre los enfermos que están en las listas de espera aquellos que tienen un riesgo menor de complicaciones, dejando los más complicados para que sean tratados en los centros públicos. (…)

4) Finalmente, la inmensa mayoría de los proyectos de investigación e innovación se hacen en centros públicos, que financian la investigación de sus profesionales para seguir siendo referentes a este nivel. Este concepto ni se plantea en los centros privados de “sanidad low-cost” que tienen como objetivo fundamental tratar el máximo de pacientes, con la menor complejidad posible, a los mismos precios que los pacientes más complejos de la sanidad pública.

Isabel Vallet · Diputada CUP

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