Partido de Internet: una revolución en marcha
27/11/2009 | Categories: intern¿Recordais la película “Bajo Fuego” protagonizada per Nick Nolte y Gene Hackman? Bajo Fuego explica la história de un periodista norteamericano enviado a Nicaragua para cubrir la revolución Sandinista contra el dictador Anastasio Somoza. En un momento de la película y ante la evidencia de les atrocidades que el ejercito infligía al pueblo, el periodista interpretado por Nick Nolte se ve obligado a elegir: informar y mantenerse al margen o implicarse en la historia que estaba sucediendo antes sus ojos y su cámara y saltarse uno de los preceptos más sagrados de su profesión: la imparcialidad. El periodista, finalmente, se implica y toma partido, con su Nikon, por uno de los dos bandos enfrentados.
Sin sangre i sin balas, la semana pasada me pasó una cosa parecida sentado en la confortable silla de mi oficina, cerca de una estufa y de mi gato Astor. Después de haber trabajado durante un mes en el número 220 de la revista que dirijo -cafèambllet- me sentía bastante desengañado con el panorama social de nuestro país. Desengañado, como todos, por las notícias con nombre propio que a principios de noviembre ocupaban los titulares: Caso Millet, Caso Pretória, Caso Gürtel…desengañado por el panorama de una política local donde, después de cinco años siendo testigo de sus detalles, aún me encontraba con casos como el del alcalde de Blanes que hecha de un pleno a un ciudadano por el simple hecho de preguntar o como el de los informes encargados por el ayuntamiento de Lloret. Finalmente, desengañado por una pequeña reseña que publicamos al cafèambllet sobre el libro de Daniel Montero, La Casta, donde se detalla los escandalosos sueldos que cobran los políticos. Así pues, y salvando les distancies, me sentía como Nick Nolte viendo como el ejercito de Somoza ataca sin piedad a la población civil. Apagué el ordenador pensando que mañana seria otro día.
Nunca se sabe de donde vendrá la sorpresa, la siguiente motivación, la siguiente esperanza. Al día siguiente, en mi habitual peregrinar por las ediciones digitales de los periódicos, encontré una noticia en La Vanguardia: “Nace el Partido de Internet” Era sábado y podía relajar mi ritmo de trabajo, así que dediqué gran parte de la jornada a ver qué había detrás del Partido de Internet (PDI). Y lo que encontré me cautivó.
Me cautivó el concepto. Un candidato del PDI que consiguiera un escaño se compromete a votar lo que le dicten los ciudadanos a través de Internet. Unos ciudadanos que no necesariamente han de haber votado al PDI sino que sólo han de cumplir el requisito de tener un DNI electrónico y una conexión a Internet. Mediante un sistema informático -en el que están trabajando- permitirán tambien que los ciudadanos puedan delegar su voto en personas de la seva confianza en determinados temas, sean personas del partido o totalmente ajenas al mismo. Incluso se podria dar el caso que un partido político promoviera su opinión a través del sistema!
Me cautivó la juventud de sus impulsores, un grupo de estudiantes universitarios que no llegan a la treintena. Unos estudiantes que, relacionados con el mundo de las nuevas tecnologías, formulan de manera sencilla y eficaz una cosa que hace mucho tiempo que está en el aire: las enormes posibilidades que ofrece a los ciudadanos la tecnología e Internet aplicados a la gestión política, a la toma de decisiones y, en definitiva, a eso que los grandes partidos están intentando frenar: hacer que la democracia sea de todos y no de una élite que medra dentro de sus antiguas estructuras.
Me cautivó la enorme madurez que supone poner por encima de los ideales propios el ideal de democracia. Hoy, cuando todo el mundo se pone a la democracia en la boca, cuanta gente es capaz de renunciar a sus creencias y convicciones si eso implica un refuerzo del sistema democrático? Este grupo parece que lo está consiguiendo. En los foros y espacios de participación que el PDI tiene abiertos, multitud de personas debaten conceptos tan revolucionarios como la “democracia líquida” sin caer en la trampa de los bandos, un bandos que, desde la perspectiva del PDI pertenecen a la edad de piedra de la evolución política humana.
Me cautivó, en definitiva, el enorme potencial de esta idea que responde con eficácia a una necesidad primordial del ser humano moderno: poder decidir el rumbo de la sociedad en la que vive de manera activa, sincera y consciente. Una necesidad que la democracia tal y como la conocemos ahora no está satisfaciendo, una respuesta a una pregunta clave: “Importa mi opinión?”
Así pues, emulando al abandono de la neutralidad del personaje de Bajo Fuego, desde hoy y hasta nuevo aviso este periodista abandona la neutralidad y se declara públicamente simpatizante de esta manera de ver la democracia, la ciudadanía y el mundo. Porque todos tenemos ideas diferentes sobre los diferentes temes que nos rodean. Pero podemos estar seguros de que ninguna de nuestras ideas se podrán canalizar adecuadamente si no es partiendo de la base de un sistema democrático limpio, justo, participativo y comprometido. Cuando la democracia recupere estos valores, volveré a defender mis ideas, Mientras tanto defenderé las del PDI.
Albano,
Es la primera vez que leo uno de tus artículos y te confieso que me has dejado impresionado. Sigo al PDI y a su creador, Hector Perez, desde hace tiempo y estoy de acuerdo contigo. Creo que todos los que tenemos algunos años más que Hector y sus amigos debemos apoyar la iniciativa en la manera de lo posible y contribuir en la difusión de la misma. Gracias por el artículo y enhorabuena por la calidad del mismo, yo también me comprometo a seguirte, ya estás en mis marcadores de Firefox.
Un saludo,
Hugo
Me parece que te pasas… Aunque no dudo de las buenas y correctas intenciones, no está nada claro que así se van a corregir los grandes defectos del sistema democrático imperante.La ingenuidad de los propósitos, puede hacer desembocar al PdI en un nuevo sistema de democracia la mejor estilo franquista, donde no existen los partidos pero el voto era delegado y “apolítico”…
Si actualmente el poder de los dirigentes, la falta de transparencia, la manipulación de la opinión y el cinismo de los electos olvidándose de sus promesas está al nivel que está, lo propuesto que en teoría evitaría esos males, puede aumentarlos aún más, aunque es de reconocer que en este caso la facilidad de cambiar el rumbo de los acontecimientos, cambiando las normas, es mucho más fácil… Pero eso hay que contemplarlo desde el principio, y tener claros los objetivos…
En Adebate.net llevamos años tratando de ofrecer un sistema que sirva para que los partidos se democraticen, se abran al debate, proponiendo sus soluciones y recibiendo propuestas, y den cuenta de su gestión… Pero hasta ahora, ninguno a aceptado, quizá si PdI tiene éxito, entonces, por no perder sus papeles, busquen soluciones equivalentes…
Buenas, nosotros también estamos creando un nuevo partido, WikiPartido, pero no es igual a el citado. En WikiPartido pasamos de la democracia actual a un sistema donde las propuestas de ley las hacen los ciudadanos directamente, a través de una plataforma wiki libre y mediante un proceso de aceptación son creadas las leyes, También tenemos un sistema activo para controlar a los dirigente y otras novedades.
Más información:
http://www.wikipartido.es/index.php/WikiPartido:Acerca_de