• Fundación Privada Banco de Alimentos: ¿ayuda a los pobres o tapadera de los ricos?

    by  • 09/12/2013 • Portada • 10 Comments

    Abertis, Agbar, Banc Sabadell o Jordi Pujol Ferrusola son algunos de los miembros de la élite económica que promueven la Fundación Privada Banc d’Aliments

    Per Albano Dante Fachin

    Estos últimos días miles de personas han participado en el Gran Recapte d’Aliments organizado por el Banco de Alimentos. La acción estuvo acompañada por una cobertura mediática enorme, tanto en medios públicos como privados. Una cobertura que destacaba valores como los de “solidaridad”, “compromiso” y “unidad”.

    La redes sociales no fueron tan monolíticas en su análisis. Durante días se debatió sobre la contradicción que supone la alegría por el éxito de la recogida de alimentos ante la triste realidad de saber que cada día más gente necesita asistencia para una cosa tan básica como comer.

    El debate es complejo. Por un lado no se puede poner en duda la implicación de miles de personas que participan en el Banco de Alimentos de manera altruista. Personas que participan movidas por sentimientos nobles que merecen el máximo respeto. Pero tampoco se puede mirar hacia otro lado cuando desde diversos frentes se ponen sobre la mesa datos en mi opinión, muy relevantes.

    Una de las voces (muy) críticas con el Gran Recapte és la Asociación 500×20. En unos de los muchos debates que hubo en Twitter sobre el tema alguien me hizo llegar un post suyo publicado hace casi un año:

    “Ejecutivos de las grandes empresas lideran la Fundación Privada Banco de Alimentos de Barcelona”.

    En el post 500×20 hace afirmaciones que no dejan indiferente:

    · El Banco de Alimentos es un mero gestor de excedentes que produce beneficios

    · En el Patronato de la Fundación hay una comunión entre grandes empresas, la Iglesia y Administración.

    · La misma élite que hace donaciones se extiende justificantes de deducción del Impuesto de Sociedades.

    · Es un arma de destrucción competitiva de las grandes distribuidoras contra el pequeño comercio.

    500×20 apunta también a los nombres que impulsan el Band d’Aliments. Algunos llaman la atención:

    Presidente: Antoni Sansalvadó i Tribó. Trabajó como directivo o accionista en logística en Áreas i Serunion. También participa en sociedades de capital-riesgo y actualmente su familia posee varias empresas dedicadas al aluminio.

    Vicepresidente primero: Jordi Peix i Massip. Trabajó muchos años en diversas Direcciones Generales de la Generalitat en temas agrícolas. Asesoró los acuerdos de integración en la CEE en materia de Agricultura

    Secretario: Eduard Arruga i Valeri. Regidor de CiU en Cunit y directivo de Cereal Partners España, una filial del grupo Nestle.

    Vocales:

    Enric Alberich i Agustí: ingeniero industrial. Alumno de la escuela privada de élite “Isabel de Villena”. Publica libros sobre alta dirección.

    Roser Brutau i Basté: pertenece al exclusivo Real Club de Golf

    Ramón Sardà i Tort: ingeniero industrial.

    Alfons Carner i Suñol: Compañía de Industrias Agrícolas, banca catalana, Carburos Metálicos (estafa Kio), Ebro Agricolas

    Ramon Guàrdia i Massó: Presidente de Valores y Marketing, empresa especializada en responsabilidad social corporativa. Profesor a la Universitat Pompeu Fabra y a ESADE

    Antoni Llorens i Tubau: Presidente y Director General de Serunión (es una gran empresa que vive de las concesiones administrativas que le otorgan las Administraciones)

    Josep M. Bonmatí Pérez : AED, Asociacion Española Directivos.

    José María Bonmatí Pérez: director general de AECOC (Asociación Española de Fabricantes y Distribuidores)

    Javier Riera- Marsá: Familia Riera-Marsa

    Lluis Carulla i Font: familia Gallina Blanca

    Pero si miramos la página de la Coordinadora Catalana de Fundacions vemos otros nombres conocidos, como por ejemplo el de Jordi Pujol Ferrusola. 500×20 no se queda aquí y va más allá y se pregunta: ¿que mueve a esta gente a poner en marcha el Banco de Alimentos?. Según ellos, algo más que el altruismo:

    Con caídas espectaculares de venta en el comercio los excedentes no tienen salida y provocan una nueva caída de precios por el exceso de oferta. Aquí es donde actúa el Banco de alimentos. Los excedentes se solían destruir (harto habitual) y eso costaba dinero. Ahora las empresas donan sus excedentes al Banco de Alimentos con lo que consiguen:

    · Que no se produzca una caída de precios debido a que los alimentos no entran directamente en el mercado.

    · Que mejora su imagen corporativa.

    · Que no tienen costes en la destrucción de esos excedentes.

    · Que no tienen costes en la distribución pues lo hace un ejército de voluntarios.

    · Que las donaciones, de cualquier tipo, desgravan un 35% en el Impuesto de Sociedades (con la Ley de Mecenazgo del PP será el 100%)

    · Que a la gente pobre se le acostumbra a la beneficencia, como si fuera ley divina, que haya ricos y pobres.

    · Que los Bancos de Alimentos minan aún más las ventas del pequeño comercio en los barrios con más miseria. Por un lado regalan excedentes y por otro destruyen a los tenderos con las marcas blancas que son fruto de la sobreexplotación en origen y la que aplican a sus propios trabajadores”.

    Consientes de que una información cómo esta puede provocar rechazo, 500×20 se pregunta:

    – “Todo está muy bien pero… dan de comer a la gente, ¿no?

    Y se auto responden:

    Los que viven de cerca o trabajan con familias con dificultades saben perfectamente que el lote o lotes del Banco de Alimentos cubre una ínfima parte de las necesidades de millones de familias que en nuestro país se han vuelto pobres después de años de recortes sociales y paro. Nadie dice que hay que cerrar el banco de alimentos por hoy. Pero de seguir profundizando aún más en este modelo nos vemos todos en unos años recibiendo comida de señoras con abrigos de piel el día del Gran Recapte …. trae a la memoria viejas estampas franquistas. Si el Banco de Alimentos, tanta entidad colaboradora y voluntarios se plantaran delante de la casta política y exigieran los derechos sociales de los ciudadanos posiblemente iríamos por el atajo más rápido para trabajar por una justicia social real. ¿Le gustará que sus hijos vivan de la caridad de la Duquesa de Alba, Mercadona, La Caixa o Zara? Los derechos se reclaman pero la caridad se concede, ahí está la razón de ser de toda beneficencia, caridad o generosidad.

    El debate está servido. Se posicione uno como se posicione, está claro que este debate es tremendamente necesario. Recordemos que vivimos en el país dónde incluso desaparece el dinero de La Marató de TV3 destinado a la investigación. Estamos en el país dónde centenares de empresas esquivan el pago de impuestos gracias a los paraisos fiscales. Algunas de estas empresas colaboran en el Banc d’Aliments. Haria falta el Banc d’Aliments si todos pagasemos impuestos?

    No cabe ninguna duda de que las personas que han trabajado duro durante el Gran Recapte lo han hecho movidos por sentimientos nobles i admirables. Pero vistos los nombres que impulsan la iniciativa es inevitable preguntarse si toda la operación no es un intento más de apropiarse de los mejores sentimientos de la gente. Y cabe preguntarse también si esta élite economico-politica que hay detrás del Banco de Alimentos está haciendo todo lo posible para conseguir el verdadero objetivo que tendríamos que tener: la desaparición del Banco de Alimentos por falta de usuarios. En este contexto puede ser útil recordar un pensamiento del escritor Edurado Galeano:

    banc

     

    Convido a los lectores de este post a leer el artículo original de 500×20, a echar un vistazo al web de la Coordinadora Catalana de Fundacions.

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    10 Responses to Fundación Privada Banco de Alimentos: ¿ayuda a los pobres o tapadera de los ricos?

    1. emili
      09/12/2013 at 18:33

      Reconec la dificultat que té el donar una informació com aquesta on ètica, moral i sentiments s’hi confonen i ens confonen, però el que és clar és que amb caritat no es soluciona el problema. Penso que aquest col·lapse no es pot solucionar políticament mentre la política es segueixi exercint de dalt a baix. Gràcies per l’article.

    2. Daniel
      10/12/2013 at 11:58

      Siempre dije que este tipo de acciones, por más bienintencionadas que sean (que no lo son siempre) no son más que limosna.
      Además de que apenas cubren necesidades, no hacen más que ser un paliativo efímero y en absoluto solucionan el problema de fondo.
      Encima hasta pueden ser, como se explica en la publicación, hasta un beneficio para quienes se aprovechan de ello.
      Es un ejemplo del típico refrán “no regales pescado, enseña a pescar”.
      He aquí (en este artículo) una manera más argumentada de decir lo que yo pensaba.

      Un saludo.

    3. 10/12/2013 at 13:35

      Pan y circo.
      cayudas sociales y fútbol.
      Divide y vencerás.
      Izquierdas – derechas.
      Independencia punt Si – Independencia punt No.

      Los 400 que dijese Felix Millet, ¿los nuevos dioses del Olimpo?

    4. 10/12/2013 at 19:45

      Pensaba lo mismo, incluso el día que vinieron a agobiarme con una bolsita de plástico para que la llenara. Necesitaba escucharlo, así que muchas gracias.
      No queremos caridad, queremos JUSTICIA SOCIAL e IGUALDAD.

    5. Chema
      11/12/2013 at 03:43

      Las afirmaciones de 500×20 respecto a las motivaciones de algunos miembros pudientes del Banco de Alimentos no me sorprenden y no me extrañaría que sean ciertas, pero creo que no se pueden extrapolar al gran recapte.

      En el gran recapte lo que se pedía eran productos básicos de primera necesidad: arroz, pasta legumbres, etc. y si estas dispuesto a gastarte un poco mas, leche, aceite y papillas infantiles. Con unas necesidades tan especificas, veo complicado utilizarlo para dar salida a excedentes. Por otro lado, lo de que mantiene los precios debido a que los excedentes no entran en el mercado, no se cumple en este caso. Tu compras en la tienda y luego lo donas. Tu lo has pagado y sale en tu tiquet compra sin diferenciarse de lo que has comprado para ti, Lo único es que en vez de llevártelo a casa, lo metes en una bolsa aparte y se lo das a los voluntarios del Banco de Alimentos que están en la puerta del super. Por tanto, la afirmación sobre las desgravaciones tampoco se sostiene, ya que es una venta normal para el super. ¿Que esto les sirve a los supermercados para rascar algunas ventas mas? podría ser. Si es esa su motivación, eso no lo se.

    6. 11/12/2013 at 08:01

      Hola Chema: Habria que hablar con ellos, pero por lo que se, las aportaciones indivuduales son una pequeña parte. El grueso de los alimentos lo dona directamente sin la intermediación de ese tiquet del que hablas. En la página del Banc lo explica.

    7. Andres
      12/12/2013 at 22:20

      La imagen de conjunto me repugna:usan a gente bienintencionada para ejercer presión social en favor del modelo de caridad tibia una vez al año al tiempo que aumentan sus ventas (en el mercadona de mi barrio han colocado pallets de productos básicos junto a la línea de cajas) mientras por otro lado se cuelgan medallas, desgravan y eliminan excedentes. Y luego quien quiera disfrutar de lo repartido, por supuesto, tiene que rebajarse a ir a pedirlo…¡A una iglesia! Al menos así es en mi barrio.

      Lo que se produce en la sociedad debería atender a las necesidades de la sociedad sin distinción. Cosas como el gran recapte sólo mantienen el estado de cosas al calmar conciencias bienpensantes mientras, por qué no, benefician a algún listo oportunista o a alguna institución que debería tener nula influencia social.

    8. Rafael Sánchez Fernández
      06/01/2014 at 19:30

      ¡Cuanto lavado de conciencias se está haciendo con el tema de la llamada “solidaridad” en estos tiempos difíciles. Cuando gente absolutamente desinteresada me pide en el supermercado una aportación para estos fines, recuerdo lo que ví en Nicaragua no hace todavía muchos años: un país que se ha acostumbrado a vivir de la caridad internacional, donde cada europeo o cada norteamericano es visto como un filón de oro; donde se crean ONG para recoger fondos provenientes de los países desarrollados; donde los centros de salud o colegios son construídos con donaciones internacionales. Con estas fórmulas, se renuncia a la dignidad y se vive en la mendicidad y ejerciendo la pillería.

    9. Ermengol Malló Vilaplana
      24/01/2014 at 12:49

      “La limosna para mi, fue siempre un placer de los ricos, el placer desalmado de excitar el deseo de los pobres sin dejarlo nunca satisfecho y para eso, para que la limosna sea mas miserable y mas cruel inventaron la beneficencia, la limosna y la beneficencia son ostentación de riqueza y de poder para humillar a los humildes…” Eva Perón.

    10. Jorge de los Ríos
      26/02/2014 at 08:35

      El artículo toca muchos temas. No estoy de acuerdo con la idea de que la caridad humille. Claro que hay que estar en contra de una “caridad mal entendida” si se usa como un instrumento de dominio y humillación. Tampoco creo que estar conectado a organizaciones cristianas descalifique a una persona. La experiencia actual muestra que las redes de caridad bien entendida son indispensables, y estoy seguro de que muchas personas no encuentran otra forma de incidir honestamente en la sociedad, dado el carácter -llamémosle así- “altamente problemático” de la mayor parte de la actividad política convencional.

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