• ¿Quién decide los recortes en los hospitales de Blanes y Calella?Recortamos por arriba o por abajo?

    by  • 11/04/2011 • Portada • 1 Comment

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    Si el gobierno de la Generalitat no rectifica, el presupuesto que recibe la Corporación de Salud Maresme y La Selva para prestar los servicios sanitarios a la población se verá reducido en un 10%. Es decir que esta corporación deberá dar los mismos servicios con menos dinero. Esto quiere decir que algo habrá que recortar.

    Pero por donde recortamos?¿Quién decide en Blanes y Calella por donde se pasará la tijera? La respuesta es preocupante. 

    La Generalitat entrega un dinero a la CSMS para prestar los servicios, pero es la Corporación que decide cómo los gasta. ¿Y quién es la Corporación? La CSMS es un organismo que gestiona la mayor parte de los servicios sanitarios en nuestra zona y donde están representados los ayuntamientos de Lloret de Mar, de Blanes y Calella. También está representado el Departamento de Salud, quien es quien transfiere el dinero público y el encargado de controlar cómo se gastan ese dinero. Todos estos están representados en el Consejo Rector quien es, en teoría, controla todo lo que hace el equipo gestor. Así, en principio, las decisiones que se toman en la gestión de la Corporación las toman los representantes de los ciudadanos: los alcaldes de Lloret, Blanes, Calella y el representante de la Generalitat.Es por ello que desde esta redacción nos hemos puesto en contacto con los alcaldes de Calella y Blanes para saber qué criterios se utilizarían a la hora de afrontar la nueva situación económica. Nuestra sorpresa fue que ninguno de ellos quiso explicar ninguna de estas decisiones y se limitaron a dirigirnos al equipo gestor del hospital. Para que se entienda lo que quiere decir esto, es como si le preguntáramos a un alcalde por el criterio a la hora de decidir qué calles se asfaltarán y cuáles no y el alcalde nos digas que tenemos que hablar con la empresa contratada para realizar los trabajos.
    Esto no sería grave si no fuera por dos cosas muy preocupantes. La primera, la falta de transparencia en todas las decisiones que se toman por parte del equipo gestor. La segunda, los fuertes lazos que unen a los representantes de los intereses de los ciudadanos y el equipo gestor del dinero público.
    Falta de transparencia. Es verdad que la Corporación presenta toda una serie de papeles, auditorías y balances al Gobierno de la Generalitat, tal y como marca la ley. Pero también es verdad que el ciudadano tiene un acceso casi imposible a estos datos. Hemos preguntado a los alcaldes de Blanes y Calella-este último el que tiene mayor representación en el Consejo Rector-sobre diferentes gastos de la Corporación. Por ejemplo: cuánto dinero paga la Corporación a la patronal hospitalaria CHC-un ente que tiene su sede en un palacio en Pedralbes y que despliega ‘soluciones de gestión sanitaria en todo el mundo-pero no hemos obtenido respuesta. Tampoco hemos obtenido respuesta sobre el coste de los muchos informes que la Corporación contrata a esta misma patronal ni tampoco del contenido de estos informes. Del mismo modo, no hemos obtenido respuesta sobre los diferentes servicios que contrata la Corporación al CHC ni su coste. Hemos querido saber qué porcentaje del presupuesto que gestiona la Corporación se destina a contrataciones ‘sin publicidad’, es decir, gastos que no hay que justificar y para las que no se necesita concurso público …
    Según los alcaldes y los gestores de la Corporación, no están obligados a hacer públicos estos datos. Quizás no lo están desde un punto de vista legal, pero teniendo en cuenta que nos encontramos en un escenario donde miles de personas verán como los servicios que pagan se restringirán sensiblemente, sería un detalle y una muestra de compromiso con la ciudadanía que respondan con claridad a todas las preguntas que tengan que ver con la gestión del dinero de los ciudadanos … Aunque no estén obligados por ley.
    La segunda cuestión que no invita mucho a creer que los intereses de los ciudadanos están bien representados es la intensa relación entre los miembros del Consejo Rector (quien debe controlar el gasto y decidir los recortes) y el equipo gestor, que en teoría está bajo las órdenes del Consejo Rector. El primer ejemplo de estas relaciones estrechas es el del gerente de la Región Sanitaria de Girona, Joaquim Casanovas Lax.El ente que Casanovas Lax dirige tiene entre otras funciones, controlar que el equipo gestor de la Corporación cumpla con lo establecido en el contrato entre la Generalitat y la Corporación y sobre la calidad de los servicios que presta. Pero resulta que Casanovas Lax, semanas antes de ser llamado para este puesto de trabajo era uno de los altos cargos del equipo gestor de la Corporación. Es decir que quien controla el equipo gestor de que hagan bien su trabajo era hasta hace unos días, parte de este equipo gestor. Volviendo al ejemplo del asfaltado de las calles es como si lo que hace unos días era director de la empresa que hace el asfaltado fuera quien controlara que la empresa hace bien los trabajos.Tampoco invita a confiar en cómo se aplicarán los recortes el hecho de que dos de los tres alcaldes que representan a los ciudadanos hayan trabaja durante años para el mismo equipo gestor. Xavier Crespo, alcalde de Lloret, tuvo que dejar su trabajo de directivo ala Corporación para hacerse cargo de la alcaldía y, como representante del ayuntamiento de Lloret, ocupara un lugar en el Consejo Rector que controla el equipo gestor. El caso de Josep Trias es similar. Cuando asumió la alcaldía, Trias se subió el sueldo un 20% diciendo que ‘el sector privado cobraba más’. Este ‘sector privado’ en el que hizo referencia no es otro que el equipo gestor de la Corporación, donde también desarrolla un importante cargo-directora de enfermería-su mujer Lourdes Munné.
    En este punto hay que decir que estas estrechas relaciones entre los representantes de los ciudadanos y el equipo que ahora mismo está decidiendo donde se aplican las tijeras no son en absoluto ilegales ni contradicen ninguna ley de incompatibilidad. Pero en un escenario donde miles de ciudadanos verán cómo se les recortan servicios a los que por ley tienen derecho y que han pagado con su dinero, sería bueno que hicieran esfuerzos extras para responder a las preguntas e inquietudes de estos ciudadanos.
    En vez de eso, la respuesta de estos representantes del pueblo ha sido el silencio. Y no sólo no responden a los medios de comunicación. Los sindicatos que representan a los trabajadores también se quejan de esta falta de transparencia. La excusa que dan es que están trabajando para ver cuáles son los servicios que recortarán aún no lo saben. Pero no deberían estar estos sindicatos representados en la mesa donde se deciden estos recortes? No deberían estar informados a los ciudadanos de las diferentes opciones que hay para hacer frente a los recortes?Parece que no. Mientras todo el mundo sabe que se recortarán servicios, las decisiones las están tomando de espaldas a la ciudadanía que paga la factura y que verá sus derechos recortados. ¿Quién decide si se han de cerrar los quirófanos por la tarde o, en vez de ello se recorta un 25% los sueldos de los directivos, que en muchos casos superan los 80.000 euros anuales? ¿Quién decide si se hacen fuera trabajadores que cobran 900 euros al mes o se renegocian los contratos con varias empresas privadas que prestan servicios a la Corporación? Tendremos que cerrar camas en los hospitales o tendremos que dejar de encargar informes de, s que es imposible conocer el precio y los contenidos?
    La pregunta, en definitiva es: estamos asumiendo todos por igual estos recortes o serán los usuarios y los trabajadores los que tendrán que cargar con todo su peso?
    Sea como sea, el hermetismo demostrado por nuestros representantes y la falta de voluntad de dar explicaciones más allá de lo que están obligados dejan al ciudadano con la impresión de que sus intereses están al final de las prioridades. Si en estos tiempos tan difíciles nuestros representante quieren que confiemos en ellos, anzuelo que hacer un esfuerzo que vaya mucho más allá de lo que están obligados. Otra cosa significaría que nos piden ‘confianza ciega’. Ante la grave situación que afrontamos como sociedad, la ‘confianza ciega’ no tiene cabida.

     

    One Response to ¿Quién decide los recortes en los hospitales de Blanes y Calella?Recortamos por arriba o por abajo?

    1. Leticia
      17/05/2012 at 20:04

      Moltes gràcies per la feina d’investigació que esteu fent en favor dels ciutadans.
      Esperem que es faci justicia.
      O marxarem. Millor dit, ens farán fora, perque és vergonyòs que es permetin aquestes coses, es vergonyòs que estiguin passant coses tan injustes i corruptes com aquestes.

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